Parroquia Ortodoxa San Martín de Tours

Iglesia Ortodoxa de Argentina


El arte de la Transición en Tiempos de Mutaciones

Conferencia dada por Msr. Martín en la casa de Ejercicios en el año 2018

A través de las dimensiones de la tierra y de lo que los antiguos tienen para decirnos sobre lo que está ocurriendo hoy, y a través de caminos un poco figurativos, propongo entrar en esta escucha, reencontrando este gran ejercicio que enseña la teología del pueblo hebreo, el gran ejercicio de Shemá IsraelEscucha, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor… ¡El Único!  (Dt 6, 4)  reencontrar esta escucha interior. Ya no sabemos escuchar. A menudo escuchamos proyecciones en función de lo que creemos saber o de lo que pensamos que es justo, pero no tenemos ya esta especie de escucha virgen: escuchar de manera nueva, escuchar la novedad, la novedad del presente, del encuentro. Cada uno de nosotros muy rápidamente etiquetamos las situaciones. Reencontrar, quizás, esta escucha virgen y, en particular, tratar de fijar una mirada lúcida a través de ciertos puntos de vista de hoy: científicos, de una forma de sabiduría tradicional, y también místicos, para ver un estado, una situación del mundo interior y del mundo exterior. Es lo que vamos a tratar de hacer esta mañana tratando de auscultar, en primer lugar, esta gran casa en la que vivimos que es la tierra.

Yo les dije ayer: “No podemos dejar de ver que a través de los elementos, a través del sufrimiento del reino animal, de los seres humanos, de cada vez más pobreza, de movimientos migratorios, a través de movimientos de sociedad cada vez más dolorosos, pero también de modificaciones climáticas y de profundas modificaciones de la biodiversidad -con la pérdida irreversible de especies animales, por ejemplo-, la tierra grita”. Esto lo constatamos… Esta constatación puede estar un poco alejada de nosotros pero sin embargo, a través de diferentes elementos -contaminación atmosférica o de los mares- sepan que actualmente en términos de biomasa, en los océanos, hay tanta biomasa de materia animal como de materia plástica. ¡La misma cantidad actualmente! Es enorme. Son evaluaciones actuales que prueban que esa cantidad de plástico es enorme. Repito: a nivel de los océanos hay tanto peso de la materia animal como de la materia plástica.

Las manipulaciones genéticas se producen en el mundo vegetal, animal o humano, con la perspectiva de eso que se llama en los Estados Unidos los movimientos “transhumanistas” del hombre “aumentado”, asociado con formas robóticas, del hombre aumentado sin Dios. Además, toda una proliferación de falsos profetas, de mensajes, de grandes colapsos; de corrupción en todos los niveles; estos caminos de violencia, de desertificación; de presencia militar quizás muy abusiva…Y el drama en Occidente -sobre todo en Europa-, de las migraciones. Hoy, ciertos movimientos en Europa, todavía minoritarios, evocan la posibilidad de un colapso. Esto podría colapsar…La sensación que tenemos de recursos infinitos, de que se puede utilizar a la tierra como se quiere, esta especie de instrumentalización y de voracidad, están llegando a los límites. Y hay todo un conjunto de indicios -financieros, sociales, socioeconómicos, ecológicos, políticos- que se fueron articulando. Y algunos jóvenes, seres muy concretos con hijos y familia, muy integrados en el mundo, establecen un balance de una lucidez a veces dolorosa.

También les hablé de la aparición en Francia de una literatura que trata estos problemas: la ecología en relación con la espiritualidad, la tierra como uno mismo… También vimos este pensamiento del filósofo católico Jean Guitton[1]:

La humanidad se aproxima a un punto vertiginoso en que deberá hacer una elección radical entre la metástrofe y la catástrofe, la mutación de conciencias o el suicidio cósmico.

 Hace 26 años que se dijo eso (29 de abril 1992), y para algunos, ya estamos en ese punto vertiginoso.

Tenemos el punto de vista científico y también hay un conjunto de sabidurías tradicionales. En el mundo ortodoxo, alguien muy apreciado es el patriarca Bartolomé, y antes que él, el patriarca Demetrio de Constantinopla e Ignacio de Antioquía, que ya alertaron a la comunidad internacional de esta crisis ecológica. El patriarca Bartolomé propuso la fecha del 1° de septiembre como Fiesta de la salvaguarda de la Creación, y el Papa Francisco produjo hace tres años ese notable documento, Laudato sí, que es muy interesante, sobre la salvaguarda de la Casa Común. Es un texto muy precioso - cualquiera sea nuestra opinión sobre el Papa Francisco-, una síntesis muy notable, científica, política, social, teológica y de perspectivas para el futuro. 

Esto es uno de los primeros aspectos, de las primeras miradas. Y también presentimos ayer que hay otra mirada hoy importante, fijada desde hace muchas décadas por el mensaje y la presencia intensa de la Virgen María. Con un punto de vista que ya no es solamente terreno sino celestial, la Virgen María aparece en muchos lugares en el mundo. En una iglesia de El Cairo, Nuestra Señora de Zeitun -Zeitún quiere decir aceite- en la cima de la Iglesia, apareció la Virgen a cristianos, a judíos y a musulmanes. Un mensaje muy importante.

La presencia de la Virgen María… Desde el año 850 a nuestros días, hay más o menos 21.000 apariciones, no todas oficiales. En Francia en el S. XIX, los lugares de esas apariciones – Lourdes, La Salette, rue du Bac en París, Pontmain-  trazan una gran M.

También aparece en Fátima. Algunos han visto en Francia una película que se llama El tercer secreto de Fátima que muchos años ha sido mantenido en secreto por el Vaticano y que ha sido revelado hace poco por la Virgen, -la Virgen misma se encargó de volver a decirlo  a una vidente del Japón que se llama Akita- y es un mensaje extremadamente doloroso con el anuncio de catástrofes.. Y ayer lo hemos recordado: hay más y más apariciones de la Virgen -la última en México, hace apenas unos meses-, hay  imágenes y estatuas que lloran.

Ayer hemos visto también ese movimiento muy sorprendente, inspirado por la profetisa contemporánea Vassula Ryden[2]: La Verdadera Vida en Dios. Ésta es una imagen que traduce una visión que Vassula tuvo de Cristo.

“Sé que vivís en un período de oscuridad, oscuridad que sólo engendra sufrimientos, calamidades y aridez. Se ha dicho que en estos tiempos muchos perderían el sentido de lo divino y sólo actuarían a su guisa: ya no sabrían distinguir el bien del mal. Les recuerdo a todos que vivís el final de los tiempos y por eso mis signos  han aumentado. Las Escrituras se están cumpliendo. Una gran batalla se está librando. Satán ataca ferozmente y San Miguel lo combate con los ángeles de Dios. La tierra siente las vibraciones de esta gran batalla. Necesito sus plegarias, bienamados. No dejen nunca de orar.”

En la enseñanza de Vassula, ella explica que no es el final de los tiempos, es el final de un tiempo. Es el final de un viejo mundo que está desplomándose.

“Mi Espíritu Santo os sacará de vuestra gran apostasía para desposarlos. La miseria de su siglo se desprenderá como escamas porque con mis propias Manos voy a deshacer  vuestro sudario de muerte para revestiros con vestidos de bodas. La creación entera, Yo la haré nueva y os renovaré a todos por mi Espíritu Santo.”

A propósito de esto, algunos pensadores contemporáneos, como el sociólogo y filósofo católico Fabrice Hadjad[3]j dirán lo siguiente:

La fe en Dios implica la fe en la buena suerte de haber nacido en tal siglo y en medio de semejante perdición. Esa fe dirige una esperanza que supera toda nostalgia y toda utopía. Estamos aquí, y por lo tanto el Creador nos quiere aquí. Estamos en un tiempo de miseria y por lo tanto, el tiempo bendito para la misericordia. Debemos mantener nuestro puesto y estar seguros de que no podemos caer mejor.

L’Aubaine d’être né en ce temps: pour un apostolat de l’Apocalypse

Este título reciente es muy interesante. Se puede traducir como La buena suerte de haber nacido en este tiempo: para un apostolado del Apocalipsis. Hay muchas ideas interesantes para abordar este tiempo como un tiempo bendito.  Ayer lo vimos, es un tiempo en que se desgarran los velos para que aparezca el rostro de Cristo. En el colapso, la experiencia de una carne personal y colectiva desplomada está al servicio del advenimiento de una Presencia.

Detrás de esto difícil de aceptar, que es el anuncio de algo muy doloroso, hay otro texto:

“Ya no es tiempo de lamentarse sobre las catástrofes ecológicas, ni imaginar que por sí solo el desarrollo de las tecnologías podría remediarlo. El sobresalto salvador no puede venir sino de un cambio total en nuestras relaciones con el hombre, con los vivientes, con la naturaleza. La historia llega a su agotamiento, no porque no habría nada más para inventar, sino porque hay que reinventar todo para salvar a la humanidad del riesgo de aniquilación.”

Edgar Morin.[4]

Hay que decir también que hoy hay una multitud de iniciativas locales para encontrar soluciones nuevas para este colapso.

En Europa hay algunas películas muy interesantes que fueron propuestas por  jóvenes cineastas. Una se llama En búsqueda de sentido y otra bastante célebre que se llama Mañana, y nos muestra un aspecto muy positivo: por todas partes, en el mundo, existen soluciones. Hay múltiples iniciativas muy regocijantes a nivel de los bancos, por ejemplo, a nivel de la educación, hay cosas de “colectivos” ciudadanos.

Una de las grandes figuras en Europa y en Francia es este filósofo campesino que se llama Pierre Rabhi que convoca a una insurrección de las conciencias. Él creó un movimiento de asociaciones que se llama  El efecto colibrí. ¿Por qué “colibrí”? Porque eso hace referencia a una pequeña historia india que a lo mejor ustedes conocen: Hay un gigantesco incendio en el bosque y todos los animales están aterrados. Y hay un pequeño colibrí que viene a tomar un poco de agua en un río, que atraviesa el fuego y lanza la gota de agua sobre el fuego, y le dicen: “¡Pero no sirve para nada lo que haces!” Y él dice: “Si, pero yo hago lo que me corresponde.” Eso significa que cada uno, con su gota de agua, algún día podrá participar de la extinción del fuego. Con esta asociación de nombre simbólico se pone de relieve una acción extremadamente operativa en medio de la sensación de un incendio que abrasa toda la tierra y una enorme impotencia. Y sin embargo debemos saber que es posible cambiar las cosas allí donde estamos, por actos pequeños.

Y el último texto de esta mañana nos va a ligar al mundo de lo religioso:

Lo que hacemos de la ecología depende de nuestras ideas sobre las relaciones hombre-naturaleza. Más ciencia o más técnica no terminarán con la actual crisis ecológica mientras no hayamos encontrado una nueva religión o repensado la antigua. A partir de esto, las raíces de nuestro malestar son en gran parte religiosas y el remedio también debe ser esencialmente religioso, lo llamemos así o no. Debemos repensar y re-sentir nuestra naturaleza y nuestro destino.      Lynn White[5]

Es verdad que el cristianismo,  particularmente a partir del siglo XV – XVI en Occidente, a través de ciertas interpretaciones, puede parecer muy ambivalente con respecto a la cuestión ecológica. Pero esta actitud es tardía.  Porque el primer cristianismo, ése que debemos reencontrar -  el tesoro que la Ortodoxia porta, la Ortodoxia universal y en particular en Occidente- tiene una  visión teológica de la creación. Eso es muy importante hoy: si no, nos quedamos en el cristianismo con un enfoque antiecológico. A través del acontecimiento de la Crucifixión y de la Resurrección de Jesús, y también de la Transfiguración que prefigura ese camino, la materia ya está salvada. El más grande ecologista es Jesucristo. Jesucristo salvó la materia a través del advenimiento de la materia gloriosa, de la materia-Luz. Todo ha sido salvado en el momento de la Resurrección y todo fue impregnado por la información de la materia gloriosa. Todo lleva esta información, pero todavía no está revelado. Hoy debemos trabajar para volver a encontrar esta noción, este mensaje del  Cristo y del cristianismo que está profundamente en relación con la crisis ecológica actual. Y eso nos lleva a redefinir el tema de la ecología que a veces hemos definido como la interacción de los seres vivos con el medio ambiente, en una aproximación muy exterior.

Veamos la etimología de la palabra ecología: logía, logos; eco, oîkos, la ‘casa’. Como si ontológica, profunda, etimológicamente, la ecología fuera la ciencia y el arte de reavivar, de reanimar, de resucitar el Logos en todas las casas exteriores y también interiores. Es el despertar, el advenimiento del Verbo en todas esas “casas” simbólicas macro cósmicas o micro cósmicas. El advenimiento del Verbo, el advenimiento del Cristo, es por supuesto extremadamente crucial.

Para concluir: Proponemos toda una temática de la ecología integral, una aproximación integral donde deberíamos participar de una mutación en el corazón del mundo que nos hace tocar los campos éticos y políticos pero que forzosamente tiene que manifestarse a través de cambios muy concretos en la vida cotidiana, con modos de existencia, de consumo, de comportamientos diferentes. Pero todo esto no puede hacerse si no suponemos que el ser debe cambiar en el  

El camino que nos proponemos hacer durante estos días es tomar conciencia de que estamos en el corazón de una gran Pascua de las Naciones, para encontrar la expresión de una autora contemporánea, Annick de Souzenelle. La humanidad está abandonando un viejo mundo, una tierra de Egipto colectiva, para ir hacia una Tierra prometida. Es el advenimiento de un mundo nuevo -algunos hablan de la Parusía- y podremos abordar ese tema de la Pascua de las Naciones a través de los textos bíblicos, como la Pascua de los hebreos -con el gran tema de las diez plagas de Egipto que son muy fecundas para nosotros hoy-,  como la Pascua de Jesús…

Pero desde la perspectiva de la santidad que hemos abordado ayer, yo propongo hacerlo a través del rostro de santos y de santas que pueden ayudarnos a encontrar una postura interior en este tiempo de mutaciones colectivas y personales, en este tiempo de colapso: a Myriam de Magdala, Marta y Lázaro, que acompañaron la Pascua de Jesús, los veremos más bien el sábado, al final del retiro. Y veremos esta tarde algunos aspectos de la vida de una mujer muy importante, santa Hildegarda de Bingen, en su visión ecológica o en todo caso en su teología de la creación. Y experimentaremos a través de San Francisco de Asís y su Cántico de las criaturas, (¡se escucha el canto de pajaritos!) la entrada en una perspectiva muy importante y muy profunda; y también la presencia irradiante de san Serafín de Sarov. Hubiéramos podido elegir otros santos, por ejemplo san Máximo el Confesor, san Gregorio Palamas… Hablaremos de ellos un poco, pero vamos a basarnos sobre  los que acabamos de nombrar.

 

Notas

[1] Jean Guitton (1901 – 1999), filósofo y escritor francés católico. Profesor en la Universidad de Montpellier, fue uno de los pensadores católicos más influyentes del siglo XX. Amigo personal de Paulo VI, fue el único laico llamado por Juan XXIII para participar en la preparación del Concilio Vaticano II. Autor de numerosísimos libros y artículos.

 

[2] Vassula Ryden (El CairoEgipto 18 de enero de 1942), de familia ortodoxa griega, es una mística cristiana y escritora religiosa  que afirma haber tenido dos sueños proféticos en su niñez y visiones de Jesús desde 1985; ha publicado una extensa obra, que reúne los mensajes que afirma haber recibido de su diálogo con Dios. Su libro La verdadera vida en Dios, ha sido traducido por voluntarios a 40 idiomas, y Vassula Ryden ha sido invitada a dictar conferencias en numerosos países sobre su experiencia y dirige un movimiento inter-religioso mundial.

[3] Fabrice Hadjadj (Nanterre15 de septiembre de 1971). De padres judíos tenecinos, de idología maoísta, fue ateo y anarquista hasta su conversión al catolicismo en 1988.  un escritor y filósofo francés, director del Instituto Philanthropos. Sus principales libros están dedicados a análisis sobre la tecnología y sobre la corporeidad (carne) humana:Reussir sa mor: Antiméthode pour vivre, ganó el Gran Premio de literatura católica. Casado con una actriz, es padre de siete hijos y miembro del Consejo Pontificio para los Laicos.

 

[4] Edgar Morin (París, 1921), de nacimiento Edgar Nahum, es un filósofo y sociólogo francés de origen sefardí. Comunista y soldado de la Resistencia durante la Segunda Guerra, ingresa luego en la carrera filosófica en el CNRS (Centre national de la recherche scientifique). Escribió numerosos libros y artículos sobre el Mayo francés de 1968, y fue condecorado con la Legión de Honor en 1983.

[5] Lynn Townsend White, Jr. (1907 –1987) fue profesor de Historia medieval en la Universidad de Princeton, en la de Stanford y, durante mucho tiempo, en la Universidad de California, Los Angeles. Autor de una conferencia célebre. Las raíces históricas de nuestra crisis ecológica, y de un libro traducido al castellano: Tecnología medieval y cambio social, Paidós Ibérica, 1990.

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